Vengo ya seguido por este sitio, donde parece ser que esbozo citas anónimas. Hoy vengo a imaginar una en la que nos conocemos en el momento equivocado.
Mientras camino por una ciudad en la que no logro reconocer el sonido de los pájaros, te aparecés atropellando una realidad que ni si quiera llega a ser. La lluvia golpea tus párpados y entonces no me queda más que invitarte a entrar, junto a los paquetes del viaje y el norte me toca desinfectar tu herida sin saber más de vos que eso, que estás herido.
Sobre el puente con la mirada puesta en el horizonte, te atreves a preguntarme a dónde voy. Como si fuera posible trazar una línea, en este mundo congelado.
Si fuese niña te diría que quiero ser astronauta, pero estamos acá en un puente mientras llueve.
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