Frescos días de viento helado y dolorosa fina llovizna pasaban mientras tomaban una y otra vez sus manos y caminaban corrían se agitaban incitaban abrazaban... Ella friolenta olvidaba abrigos en el blanco suelo rígido. Espejado.
Trajiste aire dócil a mi vida susurraba en las mañanas mientras su cuerpo se acercaba de pantuflas y cabello despeinado con tazas en las manos.. "Me invita señor a entrar en su cama?" Preguntaba con una sonrisa y así comenzaban sus días todos y en cada uno latidos que parecían detener el tiempo, cuando se miraban.
Por las noches al regreso una copa de vino rozaba otra, salud, "por esto", eso era un vos yo nosotros lo que tenemos lo que nos espera construiremos buscaremos y lograremos. Juntos. Y las palabras desaparecen.
Su silencio, el de ambos albergaba sonidos que solo ellos reconocían, y amaban. Se amaban.
Trajiste aire dócil a mi vida susurraba en las mañanas mientras su cuerpo se acercaba de pantuflas y cabello despeinado con tazas en las manos.. "Me invita señor a entrar en su cama?" Preguntaba con una sonrisa y así comenzaban sus días todos y en cada uno latidos que parecían detener el tiempo, cuando se miraban.
Por las noches al regreso una copa de vino rozaba otra, salud, "por esto", eso era un vos yo nosotros lo que tenemos lo que nos espera construiremos buscaremos y lograremos. Juntos. Y las palabras desaparecen.
Su silencio, el de ambos albergaba sonidos que solo ellos reconocían, y amaban. Se amaban.