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viernes, 30 de diciembre de 2011

Dominó

Nunca existió un encuentro, él soñaba cruzar sus dedos con los de ella uno al lado del otro de pantalodes arremangados y pies descalzos, al amanecer. Recorría una y otra vez los lugares todos, aquellos donde alguna vez la saludó, mirando sus ojos negros con ganas de tomarla de la cintura y besarla. Ella sabía que el era perfecto, que la haría feliz, pero sus piernas no temblaban al verlo, sus manos no transpiraban al escribirle y su corazón temía terriblemente a sentir. Al mundo. Mantenía sus palabras enfrascadas y solía embriagarse con frecuencia. Un, dos, tres, cuatro..."El amor dura dos semanas", solía decir todo el tiempo. Un hombre a la vez y entre una y cuatro semanas la obsesionaba. Leía, escuchaba, miraba. Preguntaba gustos, sabores, autores, y luego de regreso buscaba todo, en  la mesa y con una taza de café durante días. Trataba. Se preguntaba por qué, cómo, cuándo, quién. Salía por las calles y en medio de cervezas charlaba, tenía vínculos nuevos. Apenas algunas hipótesis rondaban su nueva teoría (tenía millones) cuando lo que parecía encantado comenzaba a derrumbarse, lo idealizado ahora inexistente y la esperanza un poco trunca, hacían de todo una nube de humo, disipada a corto plazo, de a poco comenzaba su nueva búsqueda. Y así...Al archivo nuevamente, esta vez para otro análisis, nunca ella, sólo el resto. En eso consistía su dominó.
Tenía mucho miedo. Él, no lo sabía.



viernes, 23 de diciembre de 2011

S/T

Jugábamos con hormigas, ella las cazaba y yo las comía. Las rosas de la abuela perfumaban las tardes y el pan tostado las mañanas, pan grande con queso y un gran tazón de café, eso nos preparaba tempranito cuando los rayos del sol aún entraban apenas a la cocina, solía dormir de bombacha y sonámbula caminaba hasta la puerta con las manos en la cintura, parada al pié de la escalera, entrecerraba los ojos y jugaba a mirar el mas allá. El abuelo llegaba a la una, y media. Traía en cada mano un chocolate, ambas jugábamos a adivinar cual era de cada una, ella comía muy rápido y después la mitad del mío, siempre. Era muy hábil y yo traviesa. Cómplices. Lo suyo era la estrategia, lo mío la ejecución del plan. Podía desarmar cualquier cosa y jugar horas, sola. Mamá me hacía dormir, con palmadas  y el abuelo a veces rascaba mi espalda. Mi tesoro oculto era una colección de caracoles, en el árbol de naranjas, por las siestas cuando el silencio rodeaba mis pasos descalzos y los ojos del mundo reposaban, me acercaba, lento. Uno a uno los reunía, indicaba caminos y a veces los emparentaba, ellos elegían dónde y cuánto tiempo reposar. Era su casa...


domingo, 18 de diciembre de 2011

Recuerdo 4/2011

S/T

Ella creció.Enferma.
Entraba siempre al mismo lugar, tostadas con café y mermelada a diario ordenaba, mientras dibujaba abrazos en servilletas y los fechaba, allí en la mesa junto a la ventana podía ver la gente caminar,escuchar susurros del viento y oler migas de pan quemándose al pasar las horas. Al cabo de la cuenta levantaba su gran bolso y salía, toda de negro despertaba sensaciones y aparentaba seguridad. Luego de unas cuadras levantaba con sus manos y uñas rosas la llave de la alfombra por debajo de la puerta, al llegar, lo primero, conceder al fuego el honor de excitar el agua, desplegaba su abrigo en el suelo y soltaba su cabello mientras sus pies buscaban la desnudez. Sólo un clic transformaba el silencio en paraíso y el azar la sorprendía, un recorte acotado sonaba diariamente una y otra vez, recogía uno de sus libros preciados, su álbum personal. Recorría una y otra vez golpes, llantos, suicidios. Ausencias. Algunas lágrimas y muchos suspiros llenaban las líneas de historia, su historia. Adjuntaba una nota descriptiva, fecha, hora, clima... "Hoy me hicieron el regalo más lindo","Esta noche lloré como nunca antes" escribía con frecuencia y huella, resto, recuerdo, niñez,  sentido, marca, afectos, rondaban en las páginas protagonizando relatos.
De apariencia temible su mirada desnudaba la tristeza de su alma y con frecuencia el rechazo la aislaba, el miedo también. Miedos del corazón y fragilidad ocultaban su valiente espíritu y pocos cercanos creían que algún día triunfaría. Ella sólo quería vivir, amar y ser amada. resonaban  palabras de incentivo y golpeaban mucho más las desilusiones y engaños.
Sin saber dónde, buscaba un camino. Un sentido. Estudios e instituciones avalaban ridículamente una apariencia legal de ser humano, repudiaba la palabra cita en todos sus sentidos, no creía en el lenguaje como evidencia y sólo buscaba ser oída.
Hoy camina con su termo al lado cargado de agua suave, un libro de turno y su cuadernodiario, sonríe con frecuencia y busca recortar su grupo de afectos leales y espontáneos del resto, celosamente los protege. Ella sabe, entiende y conoce porqué, aunque nunca basta. Su búsqueda roza los límites de lo simple y lo cursi, las personas son obsesiones, los gestos caricias, los recuerdos tesoros. Al llegar a casa como un ritual revisa sus colecciones, vueltos de compras, papeles recortados, frases, ramas, fotos.Caracteriza los recién llegados antes de guardarlos y apaga la luz, a veces una lágrima recorre el cielo, otras un baile a oscuras le hace volar.Ya no le importa qué ni cómo ni cuándo, ella solo vive.

jueves, 15 de diciembre de 2011

S/T

Tengo un mirada, una sonrisa, caricias, besos torpes, ciegos, largos, oscuros, calientes.Suaves.Tengo mensajes, abrazos, citas, café mucho y mates,amargos, dulces, mediodulceamargos, con yuyito o yerbipaludos. Acumulación de afectos, objetos, juegos, mimos, palabras muchas tuyas, de ustedes.Unas cuantas vergüenzas y muchas otras orgullodeverguenzas, papelones rojizos y otros inconscientes, felices.
Tengo un grupo, de amores todos, cuchillos y cucharas juntos.
Hoy me encuentro.Después de arrastrarme sin ver bajar el cielo ni subir el sol. Arden las espaldas y enrojecen los ojos, queman las plantas y duelen las rodillas, transpira el cuello y rechinan los dientes.
Nada como los ojos abiertos,el cuerpo vivo y el corazón sano.

Recuerdo N° 3/2011

Recuerdo N° 2/2011

Recuerdo N° 1/2011

sábado, 3 de diciembre de 2011

Yo no quiero.

Yo no quiero que aparezcas de la nada engalanado de azul de rizos rubios y a caballo con carroza,
no quiero una servilleta en tus rodillas ni brillo en tus uñas, tampoco una mano atrás y la otra extendida generosamente a mi paso,no.
No me interesa tu mamá y tampoco que conozcas a la mía, no te quiero de camisa planchada con raya en las mangas ni mucho menos el pantalón,si tu perfume es pequeño,grande, floral o para ambientes me da igual,la mesura no es mi especialidad y no pretendo un menhir.Podés llorar, prometo acompañarte con pañuelo y todo,vicios todos se aceptan y obsesiones más aún.Con teorías varias para acompañar las mías, y canciones de la vida con miradas y estrellitas espejadas.
No busco ni hombre ni joven ni muchacho ni señor ni caballero.Sólo una persona que corra a buscarme si me voy, que reciba mis caricias sonriendo y esté dispuesto a bailar en la oscuridad,descalzo de la mano y tomar mate con café.

Tiempos


Te miro, te busco. Me gustas, te encuentro.
Me rozás, me tocás, me probás.
Nos palpamos, mojamos,  enredamos.

Se unen, se exigen, se entregan.
Se vierten, se acaban, se agotan, se apagan.
Se despiden, se alejan...