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lunes, 26 de marzo de 2012

Recordar, no renunciar


Y los días pasaron... Ni vos colgado de mis palabras ni yo de las tuyas. Tratamos caminar "al sol", pero resulta que esta un poco lejos. Puede ser que todavía me pregunte por tus palabras, que todavía no estoy segura sean ciertas.
En pensamientos y el tiempo me perdí, o me ahogué, mejor dicho.
Ilesa, inmaculada, sobria, coherente, objetiva, crédula. Todo menos eso. Vos?
Supongo que tus palabras son ciertas, y apuesto a que tus sentimientos puros, de hecho, personas honestas como vos conozco una. María. Puedo jurar que tus ojos no mienten porque recuerdo esa tarde... Tus pupilas golpearon mi cabeza hasta lograr estupidizarme (si estúpidos son aquellos que nunca llegan a captar la realidad como es) .
Imagino tus días después de tu cobarde silencio,
imagino tu gente depositando verdades en vos,
imagino tu mundo todo repleto de asfixiante humo para no pensar,
te imagino renunciando en la vida,
imagino tu casa, tu ropa, todo cerrado,
seguro guardas tus llaves bajo la almohada o en un cofre al dormir.
Seguro tus zapatillas van sobre una alfombra para no develar al suelo su recorrido,
seguro tus vasos están limpios para impedir acumulación de restos de labios sobre labios,
seguro tenes agenda, claro, imposible modificarla,
ni hablar de tiempos, para nada, para olvidar ni recordar ni suponer o imaginar...
Imagino tu cara leyendo esto,
allá, por miles y miles de kilómetros guardados en tu necio y aparentemente luchador cerebro,
Imagino el papelero de tu baño, lleno seguro... Pero ha de ser mierda de otros.


No renuncies a vos,
no hay sol, lo tenes que construir,
no hay tiempo, tenes tiempo y es tuyo,
no hay sentimientos, nacen y nos hacen nacer,
no hay recuerdos para todo el mundo,
tampoco sentimientos... No los dejes ir nunca más.




miércoles, 21 de marzo de 2012

G.P.

Gotas cayendo casi sobre su cara y las líneas de tránsito dibujando un sendero blanco que se alejaba rápidamente, con luces bailando alrededor.
Horas de palmadas en la espalda hasta el caer de sus párpados rendidos.
Mañanas con esa respiración olfativa acelerada y lamidas en la cara.
El caminar sonámbulo en búsqueda de un abrazo acurrucado en sábanas recién abandonadas.
Tardes de baile, tardenochesmadrugadas...
Mañanas de música en soledad y sueños guardados celosamente del resto.

Sus ojos brillaban mirando a un punto fijo mientras cada mañana levantaba su taza de café y por las noches desmallaban su conciencia.

Por estas noches, sus pasos suenan dobles y un espejo refleja en dos pupilas un ir y venir de besos.

- " El mundo desaparece cuando camino de su mano Sr."