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domingo, 18 de diciembre de 2011

S/T

Ella creció.Enferma.
Entraba siempre al mismo lugar, tostadas con café y mermelada a diario ordenaba, mientras dibujaba abrazos en servilletas y los fechaba, allí en la mesa junto a la ventana podía ver la gente caminar,escuchar susurros del viento y oler migas de pan quemándose al pasar las horas. Al cabo de la cuenta levantaba su gran bolso y salía, toda de negro despertaba sensaciones y aparentaba seguridad. Luego de unas cuadras levantaba con sus manos y uñas rosas la llave de la alfombra por debajo de la puerta, al llegar, lo primero, conceder al fuego el honor de excitar el agua, desplegaba su abrigo en el suelo y soltaba su cabello mientras sus pies buscaban la desnudez. Sólo un clic transformaba el silencio en paraíso y el azar la sorprendía, un recorte acotado sonaba diariamente una y otra vez, recogía uno de sus libros preciados, su álbum personal. Recorría una y otra vez golpes, llantos, suicidios. Ausencias. Algunas lágrimas y muchos suspiros llenaban las líneas de historia, su historia. Adjuntaba una nota descriptiva, fecha, hora, clima... "Hoy me hicieron el regalo más lindo","Esta noche lloré como nunca antes" escribía con frecuencia y huella, resto, recuerdo, niñez,  sentido, marca, afectos, rondaban en las páginas protagonizando relatos.
De apariencia temible su mirada desnudaba la tristeza de su alma y con frecuencia el rechazo la aislaba, el miedo también. Miedos del corazón y fragilidad ocultaban su valiente espíritu y pocos cercanos creían que algún día triunfaría. Ella sólo quería vivir, amar y ser amada. resonaban  palabras de incentivo y golpeaban mucho más las desilusiones y engaños.
Sin saber dónde, buscaba un camino. Un sentido. Estudios e instituciones avalaban ridículamente una apariencia legal de ser humano, repudiaba la palabra cita en todos sus sentidos, no creía en el lenguaje como evidencia y sólo buscaba ser oída.
Hoy camina con su termo al lado cargado de agua suave, un libro de turno y su cuadernodiario, sonríe con frecuencia y busca recortar su grupo de afectos leales y espontáneos del resto, celosamente los protege. Ella sabe, entiende y conoce porqué, aunque nunca basta. Su búsqueda roza los límites de lo simple y lo cursi, las personas son obsesiones, los gestos caricias, los recuerdos tesoros. Al llegar a casa como un ritual revisa sus colecciones, vueltos de compras, papeles recortados, frases, ramas, fotos.Caracteriza los recién llegados antes de guardarlos y apaga la luz, a veces una lágrima recorre el cielo, otras un baile a oscuras le hace volar.Ya no le importa qué ni cómo ni cuándo, ella solo vive.

2 comentarios:

Varsanyi dijo...

Tremendo.

Anónimo dijo...

Qué soledad
Qué caminar por encima
De los ruidos

Si la mirara a los ojos
Podría ver ese otro mundo
Donde hasta lo más pequeño
Tiene alma?


Suelto de lengua.