Páginas

Archivo

lunes, 2 de octubre de 2017

Correr

No fue nada más de vos, un par de ojos temblorosos y respiración acelerada, sin tiempo y sin ritmo te movías como si directamente tu cuerpo respondiera a tus impulsos. Te ví bajar las manos y temblar de... No sé, quizás de ganas de salir corriendo, como yo. Estábamos en un lugar que olía mal, sonaba mal y se veía mal, la Bienal del horror en todo sentido. Cuando te miro siento que entendés todo lo que pienso y en uno o dos rincones susurramos que nos queremos ir de ahí, yo me quería ir con vos. Y ya sabés lo que pienso así que me dedico a mirarte cada vez que puedo y vos sonreís y en medio de las momias que dicen no sabemos qué, hay un profundo deseo de correr. Juntos.
De repente hablamos de amor, y te digo que me enamoran los pensamientos y coincidimos pero en el fondo no importa nada de lo que decimos porque sólo queremos correr y escondernos y explotarnos a besos. Me decís que has amado pocas veces y yo voy sintiendo cómo se derrite mi armadura de hielo y cómo se me calienta el cuerpo y después de un tiempo largo me siento animal, tan o más animal que una bestia pero esta vez no siento miedo y me siento libre. Me sirve decirte que no tengo nada que perder, cuando en realidad sé que el riesgo es perderme, pero me encanta la idea y entonces quiero decirte que esta noche no quiero nada más que a vos abrazándome y tiemblo y respiro muy rápido y siento calor. Y quiero correr a vos.

No hay comentarios: