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martes, 27 de mayo de 2014

No te vayas

Hoy estuve sentada toda la tarde jugando con vos, acomodando tus moneditas en torres hasta el cielo, contando clavos de distintos tamaños y guardándolos de a grupos en cubitos de madera, mientras pienso que todavía no hice mis tareas de la escuela, y de repente quiero merendar. Viene suavecito a mis oídos el correr del agua y el mejor olor a pan tostado. El mas rico del mundo.
Seguro -pienso-  vas a insistir con limpiar la mesa y despejar todo para trabajar, porque "uno debe disfrutar de lo que hace y debe ser prolijo", entonces, comienzo a levantar mi taza para sacudir el mantel y correr todos los floreros, para que veas que crecí, que soy ordenada y comienzo a desplegar mis lápices y cuadernos para enseñarte, yo a vos. No hay nada mas lindo que hacer mis tareas con vos.
Cuando me voy a dormir espero que vengas para seguir inventando nuestro cuento, que algún día comenzó y continúa todas las noches, y trato de no quedarme dormida para no perderme y también para que me rasques la espalda. Duermo feliz y contenta porque seguro mañana me acompañás a la escuela y es bien divertido caminar con vos porque tenés una historia para cada cosa y me dejás comprar todo lo que quiero en la panadería.
Es muy gracioso cuando le decís "bestia peluda" o "animal con patas" a la abuela, sobre todo cuando hablamos detrás de ella mientras finge no escucharnos hasta que estallamos de risa y salimos corriendo a escondernos por los rincones de la casa. Espero ansiosa el día que me toque ir con vos al trabajo, eso sí que es un mundo paralelo! , muchos chocolates y cosas pequeñas para contar, máquinas grandes moviéndose por todos lados y yo sentada en una silla que no me deja apoyar los pies en el suelo, pero eso no se puede ver detrás del mostrador, entonces la gente puede creer que soy grande de verdad. Grande de verdad.

Hoy estuve sentada toda la tarde viéndote dormir, tenés un poco de arrugas y roncás bastante fuerte, es difícil controlar que no te muevas, sobre todo con agujas en los brazos. Se te ve un poco cansado, pero estoy segura que tenés muchas ganas de seguir.
Hace un tiempo que no te puedo decir  "te quiero", porque se me nublan los ojos de lágrimas y no quiero que me veas mal.
 Me encantaría pegarte una palmada en la espalda y que vayamos a tomar, no sé... El colectivo, pero a veces no podés caminar, y en vez de comer chocolates, ruego que tengas ganas de comer. Quiero un almuerzo de domingo con vos sentado en la esquina de la mesa, hablando todo el tiempo, mirándote como alguien grande, queriendo ser como vos, quiero escuchar todas tus anécdotas cien mil veces más. Te juro que me falta un montón de cosas que aprender. Todavía me falta crecer, te juro que si me das un tiempo más, me puedo hacer grande. Seguro entendería muchas cosas, aunque olvidaría muchas otras, los grandes olvidan mucho por eso estoy yo para que no te olvides de nada, o para que juntos llenemos los vacíos de tu memoria, con  imaginación. A veces pienso que cambiaría mi cerebro por un corazón nuevo para vós, y si pudiera, te regalaba mil años más, miles de millones... Para no tener que ser yo quien te vea morir, sólo quiero poder imaginar que siempre vas a estar y que eso se haga realidad...

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